Por qué la IA alucina: 7 señales para detectar datos falsos
La IA no miente: predice. Te explicamos por qué ChatGPT y otros modelos inventan datos y las 7 señales para detectar una alucinación antes de fiarte.
Deepfakes de famosos vendiendo productos milagro ya son un problema: Corea del Sur prepara leyes para etiquetarlos. Casos reales y cómo detectar el fraude.
CURIOSIDADES · VIRAL · ESTAFA ONLINE
Entrada “inofensiva”
≈ 250 € de inversión mínima es lo que piden muchas plataformas falsas de trading que usan deepfakes de famosos para convencerte.
Lo que se acaba perdiendo
Autoridades europeas hablan ya de pérdidas medias de 30.000–40.000 € por víctima en algunas oleadas de estafas con deepfakes e inversiones.
Quién está en el punto de mira
Personas mayores de 50, usuarios con menos cultura financiera y gente que confía mucho en lo que ve en redes son el objetivo favorito de estos anuncios.
Deepfakes de famosos recomendando pastillas milagro, criptomonedas o “plataformas secretas” ya no son un meme: son un negocio multimillonario para los estafadores.
En este artículo vas a ver cómo funcionan estos anuncios, casos reales que ya han saltado a los medios, qué están haciendo países como Corea del Sur y la UE para frenarlos y, sobre todo, cómo puedes detectar tú mismo cuándo un vídeo “demasiado perfecto” con IA está intentando vaciarte la cuenta.
Durante años los anuncios scam en internet eran fáciles de reconocer: diseño horrible, faltas de ortografía, logos mal copiados. Ahora el juego ha cambiado. Con modelos de IA generativa cualquiera puede crear en minutos un vídeo donde parece que un actor famoso, un presentador o incluso un presidente autonómico te hablan directamente a ti, con una oferta “exclusiva”.
La fórmula se ha vuelto tan común que reguladores como la Autoridad de Estándares de Publicidad del Reino Unido ya señalan los anuncios de inversión con deepfakes de celebridades como uno de los tipos de anuncios fraudulentos más denunciados en 2024.
No solo hablamos de invertir. También aparecen deepfakes de “expertos” recomendando cosméticos, pastillas para adelgazar o tratamientos dentales milagro. Corea del Sur, por ejemplo, cita explícitamente este tipo de anuncios de belleza, dietas y servicios ilegales como uno de los motivos para obligar a etiquetar cualquier anuncio generado o modificado con IA.
La mezcla de IA barata + plataformas de anuncios que llegan a millones de personas es perfecta para el fraude: basta con que un porcentaje muy pequeño de los que ven el vídeo pique para que el negocio salga muy rentable.
Para entender la magnitud del problema, mejor ver nombres y apellidos. Esto ya está pasando con gente muy conocida y en plataformas gigantes.
En 2023 empezó a circular un anuncio donde se veía a Tom Hanks vendiendo un plan dental. El vídeo era convincente: gesto, voz, sonrisa reconocible. El problema es que el actor no tenía nada que ver con esa campaña. Él mismo tuvo que salir a advertir a sus seguidores de que era un vídeo generado con IA y que no confiasen en esa oferta. Desde entonces ha denunciado públicamente otros anuncios que usan su imagen para promocionar supuestos tratamientos médicos y “curas milagro”.
En TikTok llegó a colarse un anuncio con un deepfake de MrBeast, uno de los creadores más grandes de YouTube, prometiendo iPhone 15 Pro por 2 €. Vídeo vertical, logo oficial, tono idéntico al del youtuber… y un botón para ir a una web externa y participar en el supuesto sorteo. El propio MrBeast tuvo que quejarse públicamente y preguntar si las plataformas están preparadas para manejar la avalancha de deepfakes en anuncios de pago.
En Reino Unido se han visto anuncios con deepfakes de figuras como el rey Carlos III o el primer ministro Rishi Sunak recomendando una plataforma de inversión “apoyada por el Gobierno”. El vídeo redirige a una página que imita a la BBC, con un artículo falso que explica lo fácil que es multiplicar tus ahorros si sigues el enlace. Por supuesto, nada de eso es real.
Algo parecido ha ocurrido en Australia, donde incluso el primer ministro de Australia Occidental, Roger Cook, apareció en un deepfake en YouTube animando a invertir 400 € en una plataforma “respaldada por el gobierno”. Las autoridades tuvieron que explicar que era una falsificación creada con IA y aprovecharon para dar pistas de detección: movimientos faciales raros, desajuste entre voz y labios, piel demasiado suave o deformaciones en partes de la cara.
Mientras tanto, organismos de consumo en países como Australia e Irlanda alertan de un aumento fuerte de estafas donde se mezclan anuncios en redes, deepfakes de famosos y plataformas de inversión falsas, con pérdidas medias de decenas de miles de euros por víctima.
Aunque los vídeos sean cada vez más sofisticados, el guion de la estafa suele repetirse con pocas variaciones. Te lo resumo en pasos para que lo tengas claro:
Lo importante aquí es que el deepfake es solo la puerta de entrada. El daño real ocurre después, cuando entregas datos personales, acceso a tu banco o transferencias sucesivas a cuentas que ya están preparadas para desaparecer.
La clave está en que estos anuncios atacan directamente tus atajos mentales. No tienes tiempo (ni ganas) de investigar cada cosa rara que ves en redes, así que tiras de intuición. Y los deepfakes juegan precisamente ahí.
1. Sesgo de autoridad: si un actor que te gusta, un presentador conocido o un político importante “pone la cara” por algo, tu cerebro rebaja automáticamente el nivel de sospecha. No importa que el vídeo dure 30 segundos: lo que pesa es la sensación de “le conozco, me puedo fiar”.
2. Velocidad + scroll infinito: los anuncios aparecen entre vídeos normales. No estás en “modo alerta”, estás en “modo entretenimiento”. Eso hace que mucha gente ni siquiera se plantee que lo que está viendo pueda ser completamente falso.
3. Profesionalización del fraude: ya no es el típico email mal traducido. Detrás de muchos de estos anuncios hay grupos que compran datos, afinan copy, segmentan audiencias y optimizan creatividades como si fueran una startup de marketing más. El propio sector calcula que las pérdidas globales por estafas online superan el billón de dólares al año, y los anuncios con IA son una pieza creciente de ese pastel.
Cuando combinas todo esto con una tecnología capaz de imitar voces y caras casi perfectas, entiendes por qué incluso gente muy preparada puede caer si pilla el anuncio en un mal momento.
Ante el tsunami de anuncios manipulados, algunos países han decidido dejar de confiar solo en la buena voluntad de las plataformas y pasar a la fase de “multas serias si no cumplís”.
Corea del Sur será uno de los primeros en exigir, a partir de 2026, que todo anuncio creado o editado con IA vaya claramente etiquetado como tal. La norma apunta de lleno a los deepfakes de celebridades y “expertos” que promocionan cosméticos, pastillas de adelgazamiento e incluso servicios ilegales. Además, plantea sanciones para quienes no etiqueten y obligaciones para que las plataformas retiren estos anuncios con rapidez.
En la Unión Europea, el nuevo AI Act incluye un artículo específico para los deepfakes: si usas IA para generar o manipular imágenes, audio o vídeo que parezcan reales, tienes la obligación de informar claramente de que ese contenido es artificial y marcarlo de forma que tanto las personas como los sistemas automáticos puedan detectarlo. Estas obligaciones empiezan a aplicarse de forma escalonada y se reforzarán a partir de 2026.
España se ha adelantado con un proyecto de ley que prevé multas de hasta 35 millones de euros o el 7 % de la facturación global para empresas que usen contenido generado por IA sin etiquetarlo correctamente, precisamente para frenar la expansión de los deepfakes y la desinformación. La supervisión recaerá en la agencia estatal de supervisión de la IA (AESIA) y otros reguladores sectoriales.
Si quieres ver cómo puede afectar todo esto a pymes y autónomos que ya usan IA en marketing o atención al cliente, lo desarrollo con más detalle en esta guía del EU AI Act para pymes y autónomos.
Mientras llegan las leyes, algunas plataformas han empezado a moverse por su cuenta. TikTok, Instagram, Facebook o YouTube ya incluyen opciones (y a veces obligación) para marcar un vídeo como “generado con IA”, además de sistemas automáticos que intentan detectarlo.
El problema es que los estafadores no tienen ningún incentivo para etiquetar su contenido. Y los sistemas automáticos fallan: el deepfake de MrBeast pasó los filtros de TikTok y se emitió como un anuncio más. Por eso la regulación va un paso más allá y convierte la detección de deepfakes en una obligación legal, no solo en un “buen detalle de confianza y seguridad”.
La pieza que falta sigue siendo la educación del usuario. Por muy avanzados que sean los detectores, siempre habrá vídeos falsos que se cuelen. Así que la única defensa que vas a tener siempre contigo es tu propio radar de sospecha.
Regla de oro: cuando veas a un famoso recomendando inversiones, pastillas, clínicas o “trucos secretos para hacerse rico”, tu primera reacción debería ser la sospecha, no el entusiasmo.
Ninguna de estas señales es definitiva por sí sola, pero varias juntas deberían hacer saltar todas las alarmas:
El contenido del mensaje suele delatar más que la calidad del vídeo:
Antes de meter datos o dinero, haz esta mini auditoría de 30 segundos:
Si te interesa cómo se están utilizando técnicas de IA también para detectar automáticamente contenidos sospechosos (por ejemplo en YouTube), puedes echar un ojo a este análisis sobre detección de semejanza con IA en YouTube, donde se ve el otro lado: la IA persiguiendo a la propia IA.
Si ya has hecho un pago o has compartido datos con una plataforma sospechosa, no sirve de nada fingir que no ha pasado. Lo mejor es actuar rápido:
Y si te quedaste a punto de meter la tarjeta pero algo te hizo frenar, aprovecha ese susto. Revisa qué señales viste, porque esa es justo la intuición que quieres entrenar para la próxima vez.
Uno de los grandes problemas de esta época es que tendemos a dar por hecho que “si lo ha hecho una IA será preciso”. Ya sabemos que no es así ni siquiera en contextos serios (desde alucinaciones de chatbots hasta errores al generar datos personales), y en manos de estafadores la cosa se multiplica. Si quieres profundizar en este lado más oscuro, lo exploro en detalle en este artículo sobre errores típicos al usar IA.
Cada vez más, la pregunta ya no es “¿es verdad lo que veo en internet?”, sino “¿quién decide qué consideramos verdad cuando cualquiera puede generar un vídeo perfecto en segundos?”. En este otro análisis sobre cómo la IA puede decidir qué es verdad en internet en 2035 hablo justo de ese escenario: plataformas, algoritmos y reguladores compitiendo por ser árbitros de lo real.
La moraleja para ti como usuario es sencilla: la IA es una herramienta poderosa, pero no un sello de calidad. Que un vídeo o una página tenga tecnología puntera detrás no significa que vaya a tu favor.
Si quieres quedarte con lo esencial, que sea esto:
La mala noticia es que los deepfakes en anuncios van a seguir mejorando. La buena es que tú también puedes mejorar tu capacidad para detectarlos. Cada vez que te paras, investigas un poco y decides no clicar en algo sospechoso, estás enviando un mensaje clarísimo: no es tan fácil convertir nuestra atención en dinero fácil.
Casos conocidos incluyen a Tom Hanks, cuya imagen se usó sin permiso para vender un plan dental inexistente, y a MrBeast, cuyo deepfake prometía iPhones por 2 euros en TikTok. También han aparecido figuras públicas como el rey Carlos III o primeros ministros recomendando plataformas de inversión falsas.
Corea del Sur prepara leyes para obligar a etiquetar cualquier anuncio generado o modificado con IA, citando explícitamente anuncios de belleza, dietas y servicios ilegales que usan deepfakes de expertos falsos como uno de los motivos principales de la medida.
Porque la combinación de IA barata para generar vídeos convincentes y plataformas de anuncios que llegan a millones de personas hace que baste con que un porcentaje muy pequeño de espectadores pique para que el fraude sea rentable, sin necesidad de mucha inversión previa.
Tom Hanks tuvo que salir públicamente a advertir a sus seguidores de que el vídeo del plan dental era generado con IA y no tenía relación con él. MrBeast también se quejó públicamente y cuestionó si las plataformas están preparadas para manejar la avalancha de deepfakes en anuncios de pago.
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